Por Luis Carvajal Convertido en lagarto, escoltaba sirenas hechas de cascabeles y de piel de guitarra y de vientos sin sombras y de ojos de asombro y de sol y de hiedras, de delirios, neblinas, de aguaceros y lianas. Las raíces sacaron sus manos de la tierra para asir nuestras manos de lagarto y sirena...














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