Por Víctor de Frías (Taller de narradores Vocal y Consonante) Contrario a su costumbre de hombre tempranero, el Tuerto se regodeó, pesadamente, sobre la cama haciendo chirriar el bastidor. Serían cerca de las diez, pero no tenía prisa. Aún soñoliento, abrió su ojo bueno y se quedó inmóvil. Su corpachón...














Comentarios