Por Jimmy Valdez Cuesta dibujar una casa, ponerle puertas con la estatura de que al pasar el hombre no tenga que dejar afuera el ruido de piedras que es la vida. Cuesta una enorme presencia de sombras y luces, una ventana equinoccial, atada al mango fuerte de la alcoba, sin más urgencias que la costumbre...














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