Por Juan Dicent Definitivamente, si mi mujer no va al psiquiatra me voy a divorciar. Me casé enamorado, pensando...
Por Juan Dicent Decido acostarme tarde todo el verano. Incluso lo planifico con Moreno y Mino. A las diez me duermo...
Por Jimmy Valdez Sepultado allí sin manchas, como un esbelto sarcófago apoyando su cabeza sobre el miedo inconciliable...
GG Los viernes de mi infancia eran días de deshollinamiento corporál, léase baño con musú como le llamaba...
Por Juan Dicent Marcelino de niño era gago. Como no podía discutir, cuando se enojaba arrojaba cualquier cosa...
Gracias a revista Suburbano por la publicación del relato: En Miami hay de tó. Ver publicación: http://sub-urbano.com/en-miami-hay-de-to/ ...
Por Abigail Villalba S. Se llamaba Aidan. Y como todos los niños de su edad, amaba la vida. Jugaba, reía, saltaba...
Llegué a Bonao de 8 años. Mi Tío tenía como 19 ó 20 y empezó a ensayar la paternidad conmigo. Me recortaba...
Por Juan Dicent Una mañana de ese diciembre llegó Chulo, una funda plástica con dos pantalones y un par de...
Por Denisse Español No quería hacerlo, no tenía un espacio disponible, al mismo tiempo parecía no poder detener...
Comentarios